EL PENSAMIENTO KEYNESIANO (II)‏

Continuando con la reseña del pensamiento económico Keynesianos, ahora veremos las ideas de John M. Keynes referentes a: inversión, dinero, e inflación.
            Como mencionamos en el artículo anterior, Ingreso=consumo+inversión, si Ingreso=consumo+ahorro, esto implica que inversión=ahorro. Para Keynes, la inversión es la adición al equipo de bienes de capital reales, tal como la construcción de nuevas fábricas, nuevos edificios de oficinas, medios de transporte, así como las adiciones a las existencias (inventarios) de artículos de consumo (Dillard,980:63). El concepto de inversión es semejante al de “formación Bruta de Capital”, utilizado en las cuentas nacionales.
            ¿De que depende la decisión de invertir?, Keynes señala que en el corto plazo, esta en función de la tasa de interés pero en el largo plazo, de la “Eficiencia Marginal del Capital”.  “…Más exactamente, defino la eficiencia marginal del capital como si fuera igual a la tasa de descuento que lograría igualar el valor presente de la serie de anualidades dada por los rendimientos esperados del bien de capital, en el tiempo que dure, a su precio de oferta …”(125). Este es un concepto muy utilizado en la actualidad para la evaluación de la factibilidad de un proyecto de inversión, que es conocido como el Valor Actual Neto (VAN).  Suponemos que al comprar un bien de capital, este tendrá una vida útil determinada (supongamos 5 años), al final de ese tiempo se podrá vender a un precio determinado. A lo largo de esos años de vida útil se generará un determinado beneficio, producto de la utilización del bien. Ahora bien, ese flujo debe valorarse al período actual (valor presente), lo que financieramente es como preguntarse cuanto debería depositar en una cuenta bancaria para obtener un monto equivalente en el período señalado. De tal forma que si depositamos C bolívares, al final del primer año obtendremos un monto igual: M=A(1+i); al final del segundo año, M2=A(1+i)2  y así sucesivamente hasta el año 5, donde M5=A(1+i)5 , donde i= tasa de interés del instrumento financiero (en la práctica se utiliza normalmente el rendimiento de algún papel del gobierno que se supone que es de riesgo cero, siendo el riesgo la probabilidad de un incumplimiento de pagos). Sin embargo queremos saber si la inversión es rentable o no. Por lo tanto necesitamos el valor actual de las anualidades esperadas. VA=A1+A2+…+A5 . Donde A=M(1+1)-n .
            Este concepto que luce muy complicado para el hombre común, es pan diario para los especialistas en la materia. La decisión de inversión se da si a la tasa (i) utilizada el valor de compra (menos el valor de rescate) del bien es igual a su flujos actualizados.
            La importancia de este concepto, y lo que causo revuelo en su época, es que si queremos estimular la economía tendremos que estimular la inversión ya que el consumo depende de un elemento más difícil de modificar que ya hemos tratado anteriormente. La propensión marginal a consumir. En otras palabras, la decisión de invertir o dependerá de las expectativas que se tengan sobre el comportamiento de la economía. En referencia a la tasa de interés. Keynes indica que “…la  mera definición de tasa de interés nos dice, en muchas palabras, que la tasa de interés es el precio por privarse de liquidez durante un período determinado…” (151)
            Otro concepto importante para Keynes, es el dinero, la teoría keynesiana es considerada una teoría monetaria. Según Keynes, la demanda de dinero es una demanda de liquidez. Los agentes económicos tienen tres razones para demandar liquidez: 1) Motivo transaccional, 2) por precaución y 3) para especulación.”…En mi Treatice on Money estudié la demanda total de dinero con el nombre de depósitos para gastos de consumo (transaccional), depósitos para gastos de negocios (especulación) y depósitos de ahorro (precaución) …” (175).
      En referencia a la formación del nivel general de precios, este “…depende, en parte,  de la unidad de salarios y, en parte, del volumen de ocupación. […] Se deduce de esto que un aumento en la cantidad d dinero no tendrá el menor efecto sobre los precios mientras haya alguna desocupación, y que la ocupación subirá exactamente en proporción a cualquier aumento de la demanda…” (262).
            Finalmente para concluir la teoría Keynesiana, nos referiremos brevemente al aspecto filosófico planteado en el capítulo 24, en donde refiere que “Los principales inconvenientes de la sociedad económica en que vivimos son su incapacidad para procurar la ocupación plena y su arbitraria distribución de la riqueza y de los ingresos. (328). Per a diferencia del pensamiento socialista, Keynes justifica esta desigualdad. “Por mi parte creo que hay justificación social y psicológica de grandes desigualdades en los ingresos y la riqueza, pero no para tan grandes disparidades como existen en la actualidad. Hay valiosas actividades humanas cuyo desarrollo exige la existencia del estímulo de hacer dinero y la atmósfera de la propiedad privada de riqueza…”.
            Se le atribuye a la Teoría Keynesiana, el éxito obtenido por el presidente Roosevelt, en su lucha contra la gran depresión de los años 30’s del siglo XX, en el cual se incurrió en estímulo fiscal a la economía, basándose en continuos déficits, con su programa económico “New Deal” o “Nuevo Trato”, sobre todo en su segunda etapa (1935-1938) de aplicación.
            Con esto finalizamos este vuelo rasante por el pensamiento Keynesiano, para los interesados en profundizar el tema se les recomienda leer al propio Keynes en sus dos obras fundamentales: Tratado del dinero y Teoría General de  la ocupación, el interés y el dinero. Ambas están editadas en Castellano y el libro del Prof. Dillard: La teoría económica de John Maynard Keynes.

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