SICAD

Narciso Guaramato Parra

guaramatoparra@gmail.com

@guaramatoparra

En días pasados, el ejecutivo nacional anunció la creación del Sistema Complementario para la asignación de divisas (SICAD), en sustitución del recientemente eliminado Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera (SITME).

En la página oficial del BCV, se puede leer: “El sistema complementario para la asignación de divisas funcionará bajo un esquema de subastas, que operará con la misma metodología utilizada por la Oficina Nacional de Crédito Público para las emisiones de títulos de la República […]  En estas subastas solo podrán participar aquellas empresas inscritas en el Registro de Usuarios del Sistema de Administración de Divisas (Rusad). Giordani recalcó que se dará prioridad a los casos relacionados con la salud (importación de medicinas, equipos médicos e insumos); alimentos (materia prima, componentes y envases) y manufactura (equipos, maquinarias y repuestos).”

Este no es una forma novedosa de asignar divisas, ya, desde febrero de 2002 hasta enero de 2003, se subastó un promedio diario de US$ 30 millones cuando la demanda era de alrededor de US$. 105 millones diario.

La pregunta que muchos se hacen ¿por qué a un precio de la cesta petrolera de 102 US$/ barril (cifra oficial de PDVSA), lo cual representa, más o menos, US$. 245 millones diarios, suponiendo como válido el supuesto de exportación de 2,4 MBD. El gobierno no se limitó a suministrarle más dólares a CADIVI. La respuesta es que no puede ya que la demanda  de divisas supera ampliamente la oferta.

En la vigente Ley del BCV del 2010 se eliminó la obligación por parte de PDVSA de vender la totalidad de divisas al BCV (art. 125, antiguo 113), así como se establece una igra my polémica, que es el Nivel Adecuado de Reservas, con lo cual se estableció un techo a las Reservas Internacionales. Todas las divisas por encima de divisas por encima de ese nivel deben ser transferidas al un fondo especial. Recientemente, con al alza del oro, se creo una matriz de opinión sobre la conveniencia de traer el oro monetario (físico, es decir los lingotes) a las bóvedas del Banco, mermando de esta manera la capacidad de negociación del BCV con el oro monetario. Es de hacer notar que generalmente, y de hecho sucedió, muchos Bancos Centrales, procedieron vender su oro, aprovechando el alza del precio, (esto en términos bursátiles se denomina jugar a la baja, eso es decir vender cuando esta caro para comprar posteriormente barato, con lo cual se logra mantener el objeto de transacción y obtener una ganancia en su transacción). Lo que se hizo, fue monetizar el alza en el precio del oro, con lo cual el aumento en dólares de las reservas internacionales, se debe más a una revalorización del oro que de un aumento físico de este.

¿A que nos lleva esta larga explicación? Al nivel actual de las reservas internacionales brutas o activos de BCV, como también se le conoce. Al cierre del 2012, última información oficial publicada, las Reservas Internacionales cerraron en US$ 29.887 millones y estaban compuesta por: oro monetario (67% del total); divisas (18%): Derechos Especiales de Giro (12%) y otros (3%).  Es decir, la parte verdaderamente líquida y operativa, que representa la oferta de divisas, es de US$ 5.468 millones lo que representa 0,11 meses de importaciones de bienes. La norma internacional establece que se deben tener en reservas lo equivalente a 3 meses de importaciones de bienes y servicios y del pago del servicio de la deuda pública. Solo para pagar los tres meses de importaciones se necesitan US$ 14.385 millones líquidos. Todo indica que tenemos un problema bastante grave de liquidez.

¿Cuál es el papel del BCV en todo esto?. En el Capítulo II, Sección Tercera, artículo 318 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, se establece que: “…Para el adecuado cumplimiento de su objetivo, el Banco Central de Venezuela tendrá entre sus funciones las de formular y ejecutar la política monetaria, participar en el diseño y ejecutar la política cambiaria*, regular la moneda, el crédito y las tasas de interés, administrar las reservas Internacionales, y todas aquellas que establezca la ley.”

Como vemos la política cambiaria es responsabilidad del Ejecutivo. El BCV tiene las manos atadas, me consta las llamadas de alerta producidas por el personal técnico del banco, incluso de los afectos al Chavismo. Compartimos la opinión del Econ. Maxin Ross de que la parte de supervisión será asumida por una nueva burocracia. El personal del BCV realizará la subasta y otras tareas operativas.

La conclusión es que el nuevo régimen, aparte de ser excluyente (no todos están invitados), es una medida aislada (no está acompañada de otras medidas de generación de divisas en forma productiva) y presionará al aumento de precios vía costos (Inflación). El gobierno está atado de manos por su propio discurso. No tiene como generar más divisas, el 97% proviene de la industria petrolera y del restante 3% de las exportaciones no tradicionales, el gobierno ya ha nacionalizado a las más grandes (Cementeras, Empresas de Guayana, etc.), lo que queda es marginal y se sigue reduciendo, la semana pasada se anunció el cierre de la cervecería Brahma. Adicionalmente  se están cerrando algunas fuentes de financiamiento. Sin embargo el dólar sigue siendo barato a 6,30 Bs/US$ lo cual seguirá desequilibrando el mercado cambiario.

*El resaltado es

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