La Economía en el Capitalismo

La economía en el capitalismo es una relación entre distintos agentes, están los gobiernos por una parte, las personas que conforman a toda la sociedad, los bancos privados y las empresas. Todos estos agentes económicos se relacionan entre sí y hacen mover a la economía como una especie de máquina donde el gasto de cada agente constituye un requisito indispensable para su movimiento.

La economía consta de ciclos económicos que varían de acuerdo a la naturaleza de su proceso. El Banco Central trata de regular estos procesos así como el gobierno central en aquellos puntos donde la estabilidad económica y social entran en juego.

Así, se puede concebir a la economía como un conjunto muy grande de pequeñas transacciones, donde constantemente se esta intercambiando dinero por mercancías en los distintos mercados, y el ingreso generado dentro del proceso, al final de cuentas, es igual al gasto generado.

En una economía donde el gasto es igual a la productividad o capacidad de producción que hay en ella, en esta economía se iguala en cualquier período de tiempo su ingreso y su gasto. El asunto se vuelve más complejo cuando al gasto se le agrega, junto al dinero circulante, el crédito bancario. Así los ciclos económicos están determinados por el conjunto de discrepancias entre obligaciones entre los distintos agentes económicos.

La economía en el capitalismo se concibe entonces como un conjunto de ciclos económicos a largo del tiempo, donde en cada ciclo hay un aumento de la capacidad productiva, del consumo y de la producción, un punto donde la economía encuentra un capacidad máxima y luego una disminución de las capacidades productivas que regularan los distintos mercados, para así comenzar con el siguiente ciclo.

Los pequeños ciclos económicos, para el individuo, son casi imperceptibles, pero para la polítca económica y especificamente, la del Banco Central es muy importante estar pendiente de estos ciclos, sobretodo en la generaba por la deuda a corto plazo que dependen básicamnete de la voluntad de prestadores y prestatarios en el mercado financiero. Es decir, mientras más créditos den los bancos privados en el mercado financiero, mayor será el consumo de los agentes económicos  y mayor será la presión hacia los precios de los bienes y servicios en los distintos mercados, con lo que conviene aumentar las tasas de interés sobre los préstamos para que disminuya la demanda de crédito o financiamiento y disminuta la presión sobre los precios y así aliviar las tasas de inflación. En el caso contrario, si el Banco Central quiere incentivar el consumo, conviene disminuir las tasas de interés sobre los préstamos para generar el efecto contrario.

En una economía donde el gasto aumenta desmedidamente, tanto es así, que los gobiernos, bancos privados y personas que lo conforman se dejan llevar por la incercia de consumo, pueden entrar en un ciclo de desampalancamiento económico, donde el peso de la deuda a largo plazo es mucho mayor que lo que los agentes económicos pueden enfrentar financieramente. Por ello, es común que en estos períodos se produzcan fuertes disminuciones de crédito, reducciones de gasto, desvalorización de activos y problemas sociales.

Los procesos de estos ciclos siempre se han estudiado a causa de su naturaleza, llevando al tapete discusiones que se hacen más profundas cuando se toca el tema social.

En este caso, el gobierno y el banco central, también tienen la tarea de incentivar el motor económico, para ello cuentan con el gasto público y la emisión de dinero, políticas inflacionarias y deflacionarias que muy bien combinadas pueden sacar a una economía a flote en términos de su capacidad de satisfacción de necesidades, económicas y sociales. Por ello, los gobiernos pueden optar por combinar políticas deflacionarias como reducción de gasto, reestructuraciones de deudas, redistribución del dinero por medio de impuestos con políticas inflacionarias llevadas a cabo por el banco central como el aumento de la impresión de la cantidad de billetes.

Así, la economía es la relación de un conjunto de agentes que siempre están en movimientos por medio de sus distintas transacciones en distintos mercados a merced de las políticas de gobiernos centrales que evalúa de acuerdo a su forma de ver la política las posibles políticas fiscales y monetarias que convienen mejor según el momento político y ecónomico.

Rommel A. Viloria A.

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